PARQUE
NACIONAL PROTEGIDO E INICIATIVA YASUNÍ ITT
Estudios científicos realizados por el
Ministerio de Ambiente del Ecuador, muestran la ubicación del Parque Yasuní en
la región de la amazonia ecuatoriana entre las Provincias de Orellana y Pastaza
con una extensión de 982.000 hectáreas, y lo definen como la región de mayor
biodiversidad biológica del mundo.
El 20 de noviembre de 1979 se le declara al
Yasuní como parte de la Reserva Mundial de Biósfera por la riqueza natural que
posee y que debe ser preservada, en el marco del programa del Hombre y la
Biósfera de la UNESCO; desde esta fecha, el Yasuní debía estar sujeto a las
estrategias de Sevilla planteadas en 1995, en las que se derermina que son [...] actividades cooperativas
compatibles con prácticas ecológicas racionales, como la educación relativa al
medio ambiente, la recreación, el turismo ecológico y la investigación aplicada
básica".
En el 99, una parte del Parque se declara como “zona
intangible”, y que fue delimitada en el 2006; éstos espacios se declaran
protegidos porque son excepcinales en los aspectos cultural y biológico, en los
cuales no se pueden hacer actividades extractivas por el valor ambiental que
tienen para el país, la región y el mundo.
La creación del Parque Nacional Yasuní se basa en la
preservación de las especies en peligro de extinción tanto animales como
vegetales, ya que "cualquier alteración o disminución
que sufran los bosques naturales conducen de un modo inevitable a la extinción
o menoscabo de la diversidad genética y con ello la degradación de la
biodiversidad" (Ministerio del Ambiente, 2012).
Mencionado por Ivonne Baki (2012), secretaria
de Estado de Ecuador respecto al proyecto Yasuní ITT en una exposición en
Viena, la crisis financiera ha hecho que la sociedad y las naciones tengan
conciencia acerca del cambio climático, o ha hecho que se creen con urgencia
planificaciones para luchar contra éste; para evitar la explotación del Yasuní,
Ecuador solicitó a varios países su aporte ya que se necesitaban reunir
aproximadamente 3.600 millones de dólares en los próximos doce años para evitar
que las petroleras exploten los campos en la reserva; lastimosamente no se
obtuvo la respuesta esperada, países como España se disculparon frente a esto,
manifestando que al momento no podría aportar con lo prometido al proyecto,
puesto que la crisis mundial los ha afectado y tienen que cuidar sus recursos. Frente a esto Baki asegura que "La crisis nos ha afectado por una parte (con
menos aportes) pero por la otra nos ha abierto a la sociedad civil y empresarial,
que nos ha ayudado mucho".
Debido a los problemas financieros en los
países desarrollados, se ha creado una conciencia entre las poblaciones
respecto a la importancia que tiene el cambio climático, y por esto es que se
buscó la ayuda y el aporte de los otros países, para evitar la cantidad
innecesaria de explotación en el Yasuní, promoviendo a que sea solamente lo
justo y necesario que se extraiga. “Ecuador estima que con la extracción de los
846 millones de barriles de crudo bajo el Parque natural podrían ingresar alrededor de 7.000 millones
de dólares. ¿Pero bajo qué precio natural y ambiental?
Lo que busca Ecuador es dar un ejemplo de
creencia ante todo en el ser humano, quien será el que tiene las de perder
frente a la explotación del Parque, no tanto el planeta, sino el ser humano;
por ésto que se requiere el aporte internacional por lo menos con la mitad del
lucro, ya que de esta manera se podría evitar explotar el yacimiento. En la conferencia
de Viena (2012) acerca de la energía renovable y el cambio climático, se
aseguró que "Lo de España no es una excusa, es una realidad. España fue uno
de los primeros países en aportar. Fue un millón de euros, y los próximos cinco
millones no es que han dicho que no pero ahora, con las crisis económica (no
los pueden aportar)", y que se debe tomar en cuenta que hay tanto países
como empresas que lo harán, pero no necesariamente en este tiempo, sino de aquí
en los próximos 12 años.

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